CEM

LOS JUNIORS EN CM Y TURISMOS

Nuevas oportunidades para el acceso de los más jóvenes a las pruebas de montaña.
La temporada del 2018 supuso el estreno en el Campeonato de España de Montaña de una nueva categoría, la CM-Junior, nacida, gracias al acuerdo entre la Real Federación Española de Automovilismo y la Dirección General de Tráfico, para permitir la participación en las subidas de pilotos menores de edad al volante de vehículos del grupo CM. En el 2019, las opciones de los jóvenes que quieran iniciarse en el mundo de la competición en carretera a través de las pruebas de montaña se ven ampliadas con la creación por parte de la RFEdeA de una nueva Copa de España para los pilotos en edad junior (de 16 a 20 años) que participen al volante de turismos.
El objetivo es abrir el abanico de vehículos con los que es posible tomar parte en el certamen nacional para los más jóvenes, de modo que puedan elegir entre los CM-Junior, de la categoría 2, o los turismos, de las clases 7, 8 o 9. En el primer caso, los CM-Junior comparten la mayoría de características con los CM-Promoción, distinguiéndose de estos por el uso de una brida de admisión que reduce su potencia para que sean el primer escalón de acceso a la montaña desde las competiciones de karting. La ligereza y arquitectura de los CM-junior, con su motor central trasero y su propulsión al eje posterior, los convierte en unos auténticos hermanos mayores de los karts que compiten en cicuitos, con reacciones similares, mayores prestaciones y las medidas de seguridad incluidas en su normativa técnica como un factor de atractivo adicional para permitir el paso a las subidas de pilotos sin experiencia en la especialidad.
Ese fue el caso en el 2018 del madrileño Gonzalo Cabañas, primer piloto en competir en el Campeonato de España de Montaña al volante de un CM-Junior. Procedente del karting, Gonzalo debutó a mediados de marzo en la subida de Estepona, sin cumplir aún los 18 años de edad, y tomó parte de forma habitual en el resto del certamen al volante de un Talex. En la cita final del campeonato, otro Junior, Daniel Pérez Lara, se estrenó también en la montaña con un vehículo de la misma marca, y de cara al 2019 se espera una cada vez mayor presencia de jóvenes menores de 20 años en esta categoría, que ha de servir de cantera para los futuros grandes especialistas de la montaña española.
Además, el año pasado ya hubo también participación junior en la categoría de turismos, con la presencia en la subida a Guía de Isora de los jovencísimos Raúl Hernández y Yoday Betancort al volante, respectivamente, de un Ford Fiesta R2 y un Honda Civic. Ambos fueron los pioneros en una nueva senda que se abre en el 2019 para los pilotos con edades comprendidas entre los 16 y los 20 años de edad con la creación de la Copa de España de Turismos Junior. Un nuevo certamen que busca ofrecer más opciones a los jóvenes pilotos para iniciarse en la montaña con vehículos de costes asequibles y que puedan utilizarse además en otras especialidades como circuitos y rallyes.
Para incentivar la participación tanto en la Copa de España CM Junior como en la de Turismos Junior, los tres primeros clasificados en cada una de las subidas puntuables recibirán premios en metálico. Un aliciente más en busca de recuperar una antigua tradición de la montaña que se había ido perdiendo a lo largo de los años, la de servir de primer paso al mundo del automovilismo de competición gracias a sus costes contenidos, el menor tiempo de dedicación que requiere su práctica y sus indudables capacidades formativas. Las características de las subidas, que exigen rapidez y precisión a partes iguales, las convierten en una magnífica escuela, tanto para los pilotos que dan los primeros pasos en el mundo del motor como para los que buscán continuar con su progresión más allá de las pruebas de karting. Ejemplos como los del legendario Niki Lauda, tricampeón del mundo de Fórmula 1, que se inició al volante de un modesto Mini en una subida local, o, más recientemente, el británico Andy Priaulx, doble campeón del mundo de turismos, especialidad a la que llegó después triunfar en las pruebas de montaña procedente del karting, demuestran que las subidas pueden ser no sólo un fin en si mismas si no, también, un excelente punto de partida hacia otras especialidades del automovilismo deportivo.